Al pasar los años dime que nos queda,
mirame a los ojos, aún siento dolor.
No hay limite ni linea que pare la miseria,
la ignorancia existe, ¿cuál es la opción?

Recordaré, no olvidaré, nunca jamás.

Cuando vives la injusticia, que ya es resignación
y nos roban la historia: no hay perdón.
Puedes torturar mi cuerpo (pero) mi mente se mantiene,
porque somos más fuertes cuanto más duele.

Viviré, no me cansaré. Nunca lo haré.
No me duele la voz de gritar, necesito oir la verdad.

Tienes las manos manchadas de sangre.
Pides dignidad que no te ganaste.
Devolved la verdad y la justicia
que nos habeis negado
por el perdón y el olvido de los años robados.

Nunca jamás.
No me duele la voz de gritar, necesito oir la verdad.

Dedicado a H. Pavelic. Salud, fuerza y memoria!