Al despertar se consumió
como hoja de papel
y su vida dibujó
como nunca pudo ser .

Y al mirar atrás no puede evitar
romper a llorar, romper a llorar.

Su jueventud malgastó,
le ahogaba la ansiedad
y al cielo reclamó
cambiar su realidad.

Quiso conquistar su negro corazón
pero la verdad se lo desgarró.

Frias noches, soledad,
atrapado en las calles sin final.
Mordiendo la verdad
fiera bestia sin piedad.

Nadie se acordará, nadie le llorará:
marginado hasta el final, por su forma de pensar.