Parado y de pie en la orilla.
De un lado el mar, y en otro lucha con su soledad.
No puede alcanzar la luz,
se arrastra a la profundidad.
Su agonia se ahoga de ansiedad.

¿De que sirve el tiempo
si no tienes con que medir?
Di que que sirve, di, si sólo quiere morir.

Entre sal y espuma
se decide su mente oscura entrando en un claro umbral.
Rechazando una y otra vez
lo poco bueno que hay en él
Vive para morir al anochecer.

Luna nueva y oscuridad,
espesa niebla en su cabeza enreda su pelo negro.
Pierde el suelo bajo los pies,
descubre el abismo que funde el agua con su ser.